Rock of Ages 2: Bigger and Boulder – Análisis Switch

Con Rock of Ages 2: Bigger and Boulder el estudio chileno ACE Team se propuso en 2017 superar la propuesta de su primera parte, y lo consigue con creces: un juego que mezcla lo mejor de los bolos con la defensa de torres, donde manejamos una piedra esférica con cara cuya misión es llegar a la fortaleza rival destruyendo por el camino escenarios inspirados en la historia y el arte de todas las épocas de la humanidad, desde personajes mitológicos y reyes de la edad media hasta personajes más actuales como Van Gogh y Napoleón. Este mes ha llegado a la híbrida de Switch y os vamos a contar todo lo que podéis esperar de este peculiar juego.

Esta mezcla de géneros que nos propone Rock of Ages 2 necesita una explicación para los que nunca hayáis visto el juego en acción. Nuestra misión es proteger nuestra fortaleza y, a la misma vez destruir la rival con una roca gigante. Para protegernos vamos a tener que colocar obstáculos por el escenario que cuestan monedas y que van desde grupos de vacas, catapultas, trampillas o resortes, hasta ballenas que tragan al enemigo y luego lo escupen para echarlo del escenario. Para atacar tendremos que ir manejando nuestra bola, saltando, esquivando los obstáculos que pone el rival e intentando coger la máxima velocidad posible para llegar a la fortaleza rival y echarle la puerta abajo. El manejo de la bola no va a ser sencillo y la inercia que tengamos influirá a la hora de girar o frenar para esquivar una vaca en medio del camino.

En cuanto a contenido Rock of Ages 2: Bigger and Boulder ofrece mucho más que el primer juego, el cual quedaba algo corto. En este caso tenemos mayor número de esferas y trampas, diferenciándose todas mucho en el campo de batalla. Tendremos bolas con características distintas (velocidad, maniobrabilidad, fuerza…). Podremos personalizar nuestras rocas, nuestro avatar e incluso el estandarte.

Una vez ha quedado claro las bases de la jugabilidad que nos puede aportar Rock of Ages 2 pasemos a lo que de verdad le da el sabor: el humor del que hace gala. Este humor está presente sobre todo en el modo historia, cuya trama nos pone en la piel de Atlas, el ser mitológico representado siempre con La Tierra sobre sus hombros. Mientras Dios está creando nuevas criaturas, Atlas tiene la misión de sujetar La Tierra, pero accidentalmente se le cae debido al cansancio. Huyendo de Dios, Atlas se confunde de objeto y coge una roca circular, con la que baja a La Tierra y arrasará a sus máximos dirigentes. No es realmente una trama, pero es muy divertido encontrarte con todas esas figuras históricas mientras viajas por Europa y alrededores. Nos encontraremos con personajes históricos reales como Juana de Arco, Vincent van Gogh o el rey Enrique VIII, con algunos personajes de ficción como Don Quijote o Medusa, o con villanos sacados de pinturas como La Jirafa en llamas de Dalí o El Grito de Munch. Cada uno de estos personajes se introduce con un sketch paródico que parece sacado del humor de los Monty Python. Además de partirnos de risa, da una idea básica sobre quién es cada personaje y una breve referencia sobre su historia. Me ha sorprendido en estos casos lo fino e inteligente del humor, que para pillarlo en su totalidad hace falta saber algo de la historia de los personajes a los que nos encontramos (obras, batallas, éxitos, fracasos…).

Los escenarios de cada uno de los 15 niveles de este modo también son algo muy a destacar. Si bien algunos tienen un aspecto realista, otros imitan a obras artísticas como por ejemplo La Noche Estrellada de Van Gogh o acontecimientos como la erupción del volcán de Pompeya, este además al ritmo de La Cabalgata de las valquirias. No hay un solo nivel en Rock of Ages 2 que parezca que está hecho porque sí. A pesar de que algunos son obviamente más difíciles que otros, cada uno tiene su toque particular que lo hace destacar. Sin duda al final del modo historia todo el mundo tendrá su favorito.

El resto de modos offline se completan con la Carrera de Obstáculos vs CPU, en la que hay que destruir objetivos para ganar puntos y ser el primero en alcanzar una plataforma y el Desafío de Tiempo, una carrera contrarreloj en un escenario sin defensas ni oponentes que nos entorpezcan. Nuestro tiempo se registrará en un ranking mundial de jugadores. Este modo a mí me ha gustado mucho personalmente porque potencia la parte más arcade del juego del juego y obvia toda la estrategia de los obstáculos. Perfecto para momentos en los que tenemos poco tiempo para jugar y así poder disfrutar igual de los escenarios y la música del juego.

En online podremos participar contra hasta 3 jugadores más en los modos de Guerra y carrera de obstáculos. Nos da la opción de unirnos a una sesión ya creada o crear nuestra propia partida eligiendo modo de juego y escenario. Una buena forma de medir las fuerzas contra alguien que nos sea la IA, pero la pena es que vamos a encontrar muy poquitos contrincantes en esta versión de Nintendo Switch por lo menos.

Gráficamente nos encontramos ante el clásico caso de Switch que está un escalón por debajo en este aspecto comparándolo con el resto de plataformas en las que está disponible (PC, PS4 y Xbox One). Esta diferencia se hace patente sobre todo en el modo portátil, donde la distancia de dibujado se queda muy corta. Tengamos en cuenta que en el juego tenemos escenarios muy profundos y alcanzamos velocidades altas, con lo que es necesario mirar a la lejanía a menudo para saber qué nos espera más adelante. En el modo sobremesa esto mejora. En cuanto al estilo gráfico lo que más nos entusiasmará serán las cinemáticas en las que nos presentan a cada personaje, en estilo collage animado con diferencias según de qué época o estilo sea cada personaje. Napoleón será más realista, mientras que Ramses tendrá un estilo de pintura egipcia. Los escenarios como hemos dicho tampoco dejarán de sorprendernos por sus exquisitas referencias históricas.

En el apartado sonoro Rock of Ages es un juego que disfrutarán muchísimos aquellos con gusto por la música clásica. La banda sonora está formada por algunas de las piezas más conocidas de compositores como  Mozart, Ravel, Wagner, Verdi, Prokofiev, Tschaikovsky, Beethoven, etc. Una música de esta calidad le da a cada escenario una epicidad y un disfrute que difícilmente se podría haber conseguido con piezas compuestas exclusivamente para el juego. Los efectos sonoros son variados y simpáticos a la hora de atropellar una vaca, lanzarnos una catapulta o chocar contra una muralla. En cuanto a los textos vendrán traducidos todos al castellano, los personajes no están doblados en ninguna versión porque lo único que emiten son una serie de sonidos indistinguibles que imitan el habla.

Un juego con una propuesta interesante, que puede llegar a cansar tras unas cuantas horas por su repetición, pero que lo subsana con un sentido del humor maravilloso, unos escenarios cuidados al máximo y una banda sonora que no nos quitaremos de la cabeza y que reconoceremos al instante como clásicos atemporales. Me gustan los juegos que no se toman demasiados en serio, se ríen de sí mismos y aun así te pueden mantener horas entretenido. Por un preciode 15€ en Nintendo Switch es una opción muy recomendada en el género de la estrategia y la defensa de torres.

Leave a Comment
Login
Loading...
Sign Up

New membership are not allowed.

Loading...